martes, 10 de febrero de 2015
martes, 18 de marzo de 2014
Como un belga por soleares
Como un mago sin palomas
como un palomo sin cojera.
Como un cojo con prejuicios
como un juicio final sin pecados.
Como un pecado sin remordimiento
como un remordimiento sin insomnio.
Como un sonámbulo que no puede despertar.
Así estoy yo, así estoy yo sin mí.
martes, 31 de diciembre de 2013
2013
Manuela
Europa League
Aljarafe CPM
Psicólogo
Nutricionista
60 cumpleaños
Bodas
Amargas despedidas
Lágrimas
Impulsos
Aljarafe CPM
Psicólogo
Nutricionista
60 cumpleaños
Bodas
Amargas despedidas
Lágrimas
Impulsos
martes, 10 de diciembre de 2013
lunes, 25 de noviembre de 2013
Un día en la vida
Era un día soleado y frío, cuando la maestra se dio cuenta de que a aquel niño risueño y ocurrente, algo le ocurría. Lo conocía perfectamente. Lo cogió con tres años y lo va a llevar de la mano al cole de los mayores. Y es verdad que no estaba bien. Ni brilló en la asamblea, ni cantó el cumpleaños feliz a una buena amiga suya. Pronto la mayoría de la clase lo supo, si bien sólo unos pocos lo sintieron. Antes de que él mismo lo supiera, se acercó a acariciarle el pelo la que se hacía pasar por su novia, sin que él supiera que lo sería para siempre. Sólo fue eso, caricias. Caricias que en ese momento no hicieron nada. Y el día seguía. Él empezó a acordarse, sin motivos, de sus padres y de su hermano. Tampoco ese recuerdo le hizo animarse, es más, puede que le hiciese pensar en que no lo querían lo suficiente. Y el día transcurría sin mayores sobresaltos. El niño seguía haciendo los deberes, no eran muy difíciles, pero cuando terminaba, antes que la mayoría de sus compañeros y compañeras, sólo pensaba en resguardarse en su habitación. Y de repente llegó el recreo y se alegró. Pensó en pasar todo el rato metido en el servicio. Sin nadie que le preguntase, que le pidiese, que le necesitase. Pero su pequeña única novia lo leyó todo en sus ojos antes de que la sirena tocase. Una vez fuera y viendo que él no estaba en el arenero, mandó a sus amigos a buscarlo. Sólo fueron dos. Uno no fue porque no la escuchó, otro porque no lo sintió importante y el otro no estaba, hacía una semana que se había mudado a un pueblo de Madrid por motivos familiares. Cuando llegaron al baño se sentaron junto a él mientras se tomaban el desayuno. Y lo vieron llorar. Salieron juntos al patio como si nada hubiese pasado. Pero no era verdad. El recreo terminó y todos volvieron a la clase. Fue en el pasillo, donde se encontró a su primo menor, al que tenía el deber de proteger y al que le daba miedo expresarle su dolor. Éste, sabiéndolo le dedicó una enorme sonrisa mientras se marchaba. Después se hizo todo un poco más leve, ya que se acordó de lo que aquel profesor calvo y con zapatos rojos les dijo uno de los primeros días de clase, sobre cómo comportarse cuando uno se siente triste. Y lo fue aplicando. Lo fue pensando. Lo iba sabiendo. Cada vez se encontraba menos apagado y justo antes de tocar la sirena de salida, sintió como su amigo lo levantaba del suelo por las axilas (el otro olvidó las lágrimas nada más salir del baño), mientras que su única novia la cogía de una mano y su amiga (a la que no felicitó) de la otra. Entre los tres lo pusieron en pie y le sacaron la primera sonrisa del día. Juntos le ayudaron a recoger los lápices y a ponerse el abrigo. Mientras esperaba para salir, pudo ver por el cristal, como su primo dejaba de un lado su fila para esperarlo en la puerta de su clase. Todos juntos salieron a la puerta donde hoy, sin saber por qué, le esperaban sus padres junto a su hermano pequeño. Todos ellos con la sonrisa puesta y el pecho receptivo. Fue un día nada más el que necesitó aquel niño para saber a quién acudir, a quién agradecer, a quién querer.
jueves, 31 de octubre de 2013
Y tal...
Tanto que tanto bromeaba con lo de escribir y tal. Con lo que me ahorraba en psicólogos escribiendo y tal. Y parece que solo escribiendo era realmente yo. Nunca me ayudó a vivir, me ayudó a escapar de mi vida y tal.
Ahora ni escribo ni vivo mi vida. Vivo una vida inventada detrás de una barba tupida. Me prometí no prometerme nada, ni mirarme con condescendencia y la verdad no sé si lo estoy consiguiendo y seguramente no me importe.
Y tal...
Pd. estaba más muerto que de parranda.
martes, 19 de febrero de 2013
Superwoman
miércoles, 9 de enero de 2013
La desgracia del Ave Fénix
De tanto visitar la muerte para volver de nuevo al mundo de los vivos...
Se ganó el castigo de la vida eterna.
martes, 13 de noviembre de 2012
La felicidad del abuelo. Entrega II
... María fue solo la primera de una lista de cinco hermanos que vendrían a engordar las facturas de comida de una casa, que por no tener, no tenía ni papel y lápiz para echar las cuentas. El último de sus hermanos, vino cuando Manuel tenía poco más de doce años y más responsabilidades a sus espaldas que uno de treinta de nuestros días. De esos doce años, gran parte los había dedicado a echar una mano en el campo y en la granja donde trabajaba su padre. De familia pobre, no tenían ni una gallina que diese huevos, ni una cabra que diese leche. Todos los días, al salir del colegio -los días que podía ir- corría hacia la finca del Sr. Cobo para dar de comer a las vacas y jugar con los dos perros de los amos. Fue en esos ratitos en el colegio, donde Manuel aprendió a leer inusualmente rápido y donde destacó por su dedicación al estudio y sus ganas de aprender. Fue allí en el colegio, uno de los últimos días fríos del año, donde descubrió el cine, una de sus pasiones ocultas en casa y conocida por todo el pueblo...
martes, 6 de noviembre de 2012
IV Concurso de Fotografía Obturaciones: Colores del mundo
Mis amigos los obturados, organizan el cuarto concurso de fotografía OBTURACIONES. Este año cuentan con el patrocinio de CPM y siguen destinando los beneficios a entidades sin ánimo de lucro.
No te lo pienses y participa!!!
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