jueves, 31 de octubre de 2013

Y tal...

Tanto que tanto bromeaba con lo de escribir y tal. Con lo que me ahorraba en psicólogos escribiendo y tal. Y parece que solo escribiendo era realmente yo. Nunca me ayudó a vivir, me ayudó a escapar de mi vida y tal.


Ahora ni escribo ni vivo mi vida. Vivo una vida inventada detrás de una barba tupida. Me prometí no prometerme nada, ni mirarme con condescendencia y la verdad no sé si lo estoy consiguiendo y seguramente no me importe.



Y tal...



Pd. estaba más muerto que de parranda.

martes, 19 de febrero de 2013

Superwoman


Si alguna vez, de muy pequeño, me hubiesen preguntado quién era Superwoman, seguramente por mi falta de interés hacia los cómics y mi nulo conocimiento de inglés, ni hubiese contestado. Un poco más adelante, ya en el cole, siguiendo con ese tan anodido interés por los tebeos, pero con alguna noción de inglés y conociendo seguro las aventuras de Superman, hubiese dicho que sería la mujer de éste último. En el instituto, hubiese dicho que era una buenorra, prima hermana de Clark Kent y con unos superpoderes que repartía a diestro y siniestro en la última película americana del momento. Ya con uso de razón, rondando mis bodas de plata, no hubiese dudado en ningún momento que Superwoman trabajaba de oculta en una oficina a media jornada y desplegaba sus poderes 24 h. al día entre todos sus seres queridos, sin desatender jamás la cocina y la limpeza de su casa. Además estaba casada con Superlópez, un tipo de héroe muy nuestro. Hoy, si alguien me preguntara podría decir que la he visto cambiarse a toda prisa y vestirse de superheroína en infidad de veces, pero no en cabinas de teléfono... la he visto en la cocina a las 6.26 h., en el baño a las 00.15 h., bajando las escaleras con su uniforme y con las zapatillas puestas, dando de vivir a las 4.33 h. o trabajando en las situaciones más diversas. Si la veis por ahí no dudéis en pedirle ayuda, es su especialidad. Por cierto, si no es pelirroja... es una burda imitadora.

miércoles, 9 de enero de 2013

La desgracia del Ave Fénix


De tanto visitar la muerte para volver de nuevo al mundo de los vivos...

Se ganó el castigo de la vida eterna.

martes, 13 de noviembre de 2012

La felicidad del abuelo. Entrega II



... María fue solo la primera de una lista de cinco hermanos que vendrían a engordar las facturas de comida de una casa, que por no tener, no tenía ni papel y lápiz para echar las cuentas. El último de sus hermanos, vino cuando Manuel tenía poco más de doce años y más responsabilidades a sus espaldas que uno de treinta de nuestros días. De esos doce años, gran parte los había dedicado a echar una mano en el campo y en la granja donde trabajaba su padre. De familia pobre, no tenían ni una gallina que diese huevos, ni una cabra que diese leche. Todos los días, al salir del colegio -los días que podía ir- corría hacia la finca del Sr. Cobo para dar de comer a las vacas y jugar con los dos perros de los amos. Fue en esos ratitos en el colegio, donde Manuel aprendió a leer inusualmente rápido y donde destacó por su dedicación al estudio y sus ganas de aprender. Fue allí en el colegio, uno de los últimos días fríos del año, donde descubrió el cine, una de sus pasiones ocultas en casa y conocida por todo el pueblo...

martes, 6 de noviembre de 2012

IV Concurso de Fotografía Obturaciones: Colores del mundo


Mis amigos los obturados, organizan el cuarto concurso de fotografía OBTURACIONES. Este año cuentan con el patrocinio de CPM y siguen destinando los beneficios a entidades sin ánimo de lucro.

No te lo pienses y participa!!!

martes, 30 de octubre de 2012

Te has hecho mayor...

Ellos no se lo han planteado todavía 


... por mucho que no te quieras dar cuenta, por mucho que no quieras tirar la basura para no verla llena de los calendarios que has tirado en tu vida.

Y si quiero puedo ser sensible y decirte que estás en una etapa muy bonita de la vida o puedo ser más cruel y te puedo poner miles de ejemplos a los que acudir para observar que tu acné se ha convertido en piel seca y el pavo que tanto aleteaba dentro de ti es ahora una gallina clueca.

Sin ir más lejos, cuando sales de marcha (qué tiempos) ya no llegas a la copa del buen puntito, pasas directamente de la primera a la de la resaca. Además, ya no eres capaz de mover ni la mitad de músculos o articulaciones que movías hace una década en las discotecas. Por cierto, en cuanto a tus gustos musicales, en el mejor de los casos has cambiado el break beat por Amaral, Adele y algo de flamenco. En el peor de ellos escuchas en la inimidad a Bustamante y Merche y el Cantajuegos cuando vas en el coche.

Tus atracones no son lo que eran. A parte de que crece en ti un sentimiento inútil de culpabilidad, ahora no puedes con un brazo del Mani, cuando antes te lo comías "empanao", ni eras tan admirador como ahora del Sr. Omeoprazol y de su primo el Sr. Almax.

Vale que ni bebes, ni bailas, ni escuchas, ni comes lo de hace más de lo que tú te quieres creer. Pero es que el puto gracioso espejo te enseña -si lo quieres ver- todos los días que tu carita de muñeca o tu atractivo macarra, ha pasado a ser la indiferencia de los universitarios y universitarias que estás deseando de que te miren de reojo cuando intencionadamente pasas a su lado, alargando el trayecto unos quinientos metros -qué error y qué pena-.

Bueno y qué decir de tus nuevas aficiones... ahora te ha dado por leer en vez de por salir con tus amigos al parque, por ver la tele en vez de salir con tus amigos a pillar, por mirar el SModa en vez de salir con tus amigos por el messenger, por cambiar pañales en vez de salir con tus amigos a darlo todo.

Y seguro que estarás pensando que esto lo digo porque estoy ya acabao, pero te pregunto yo a ti:

¿te has planteado todo esto alguna vez? 

¿no crees que ya es hora?

martes, 16 de octubre de 2012

To Mr. Queen



... y despidiéndome de ti pensé en decirte algo bonito que nos quedara en el recuerdo para siempre, pero decidí que fuésemos nosotros mismos hasta en aquel día que cambiaba nuestra forma de abrazarnos. A partir de ahora, cada vez que nos veamos no será ni por casualidad, ni en el banco de abajo de mi casa. Serán encuentros concertados de antemano y con la incertidumbre de los largos recorridos en la carretera. Y no te dije nada bonito porque no quise verbalizar una despedida. Es más, sentía que te ibas con un poquito de mí -aún más con los últimos días que pasamos juntos- y que yo me quedaba con todo lo que me enseñaste. Ahora has ido donde todos sabíamos que llegarías y aún así, nunca nadie se hizo a la idea. Recuérdame cuando me rodees entero con tus brazos la próxima vez, que hablemos y que nos riamos -sobre todo- como siempre hicimos y que estos putos kilómetros, no hagan que no lo hagamos más.

martes, 9 de octubre de 2012

La felicidad del abuelo. Entrega I


Ni eran los mejores tiempos para ser el hermano mayor de una familia numerosa, ni era el lugar adecuado para criarse en un entorno que se debatía entre dos creencias ideológicas contrapuestas. De todas formas Manuel, si le hubiesen dado a elegir, no hubiese cambiado nada de esos primeros años de vida. 

Manuel nació solo, en una familia humilde de la sierra olivarera andaluza. Aunque con pocos recursos, sus primeros meses de vida estuvo colmado de atenciones y cuidados. Era el primer hijo de una pareja de recién enamorados y el primer nieto varón que tenía -en la clandestinidad de los documentos oficiales- el párroco del pueblo. Este idilio con la infancia le duró los veinte meses que tardó en llegar su primera hermana. En ese momento, Manuel pasó a un discreto lugar, acortó su infancia en varios años y se adelantó peligrosamente hacia unas responsabilidades adultas que poco tardarían en llegar...

Nota: esta historia está inspirada en una vida real. No pretende ser biografía, más bien un sentido homenaje.                    

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Todavía



Todavía.


Todavía no imagino el color de tus ojos
ni las palmas de tus manos.
Aún no me he propuesto quererte
ni te echo de menos
en los grises días largos.
No te huelo, no te siento,
ni te puedo desear todavía.

Estoy guardando todo esto
para cuando llegues.
Y quererte más de lo que incluso yo,
en algún momento imaginaría.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Renglones torcidos


Muchos de los renglones torcidos de mi vida, no están escritos por mí, esto me produce alivio y...

desdicha por dejar que escriban por mí personas a las que no estimo.